martes, 16 de mayo de 2017

Oración del Papa Francisco por los jóvenes


Señor Jesús, tu Iglesia en camino hacia el Sínodo
dirige su mirada a todos los jóvenes del mundo.

Te pedimos para que con audacia
se hagan cargo de la propia vida,
vean las cosas más hermosas y profundas
y conserven siempre el corazón libre.

Acompañados por guías sapientes y generosos,
ayúdalos a responder a la llamada
que Tú diriges a cada uno de ellos,
para realizar el propio proyecto de vida y alcanzar la felicidad.

Mantén abiertos sus corazones a los grandes sueños
y haz que estén atentos al bien de los hermanos.

Como el Discípulo amado, estén también ellos al pie de la Cruz
para acoger a tu Madre, recibiéndola de Ti como un don.

Sean testigos de la Resurrección y sepan reconocerte vivo junto a ellos
anunciando con alegría que tú eres el Señor. Amén.

Franciscus

(Oración del Papa Francisco por los jóvenes en vista del Sínodo de los Obispos de 2018 sobre el tema "Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional")

viernes, 5 de mayo de 2017

María de Nazaret

   Madre, abre nuestro nuestro oído a la Palabra, para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada.
   Aviva en nosotras el deseo de seguir los pasos de tu Hijo, saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa.
   Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor, para que podamos tocarlo en la fe.
   Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de tribulación y de cruz.
   Siembra en nuestros corazones el deseo de santidad.
   Recuérdanos que en este camino no estamos nunca solas.
   Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que él sea luz en nuestro camino.
 
   Madre Inmaculada, tú que has hecho la voluntad del Padre, sé nuestra intercesora para que nos dejemos llenar del Espíritu Santo y le dejemos hacer en nuestra vida, como Tú. Amén.




ALÉGRATE, Virgen María, 
en ti se ha cumplido de modo admirable el misterio de la llamada. 

LLENA DE GRACIA, 
Tú eres la imagen de lo que Dios cumple, en quien a él se confía. 

EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO 
en el “SÍ” generoso del gozo y de la entrega. 

Joven hija de Sión, estrella de la mañana 
que guías los pasos de la humanidad, oriéntanos hacia Aquel 
que es “la alegría verdadera que llena plenamente”. Amén.

martes, 2 de mayo de 2017

Miradas

Misioneras Eucarísticas de Nazaret

seducidas por una mirada
"una mirada que me decía mucho y me pedía más" (SMG)

1921 - 3 de mayo - 2017

¡Feliz aniversario Nazaret!


"El Corazón de Jesús en el Sagrario me mira.
Me mira siempre.
Me mira en todas partes...
Me mira como si no tuviera que mirar a nadie más que a mí.
¿Por qué?
Porque me quiere, y los que se quieren ansían mirarse..."

San Manuel González


domingo, 2 de abril de 2017

Jornada de Oración por las Vocaciones 2017


ORACIÓN

Padre, quiero abrir mi corazón al mundo,
dar a conocer el tesoro de tu ternura
y anunciar tu alegría a mis hermanos.
“Aquí estoy, envíame”.
Quiero ser “portador de Cristo”,
profeta de tu palabra y testigo de tu amor,
hasta alcanzar los confines de la tierra.
“Aquí estoy, envíame”.
Tú, que nos empujas con tu Espíritu
y superas nuestras expectativas,
camina conmigo y sé siempre mi fuerza.
“Aquí estoy, envíame”.
Te lo pido por medio de María,
la humilde, la generosa, la valiente. Amén.





jueves, 30 de marzo de 2017

En tus manos


"Padre mío, me abandono a ti; haz de mí lo que quieras:
por todo te doy gracias.
Estoy dispuesto a todo, todo lo acepto con tal que tu voluntad 
se haga en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi alma entre tus manos, te la doy Dios mío, 
con todo el amor de mi corazón, 
porque te amo y es para mí una necesidad de amor el darme, 
el entregarme en tus manos sin medida con infinita confianza, 
porque tú eres mi Padre" (Charles de Foucauld)

Repite, suavemente, cada una de estas palabras: "Haz de mí lo que quieras..."
¡Saborea tu gratitud! "Por todo te doy gracias..."
Vive en la disponibilidad y dile con amor: "Estoy dispuesto a todo".
Porque, en realidad, todo lo aceptas "... con tal que su voluntad se cumpla en ti y en todas sus criaturas".
Amas tanto su voluntad que llegarás a decir con valentía al Señor: "No deseo nada más, Dios mío".
Desde el día que decidiste seguirle, pusiste tu vida en sus manos.

Por eso, en esta Cuaresma, dile al Señor: "Pongo mi alma entre tus manos. Te la doy, Dios mío, con todo el amor de mi corazón porque te amo y es para mí una necesidad de amor el darme, el entregarme en tus manos sin medida, con infinita confianza... porque tú eres mi Padre".

No tengas miedo. Ten fe. Abandónate en la confianza. 
Vive en la alegría de sentirte amado. 
Ten paz. Vive en su paz. Entra en el silencio y en la escucha. Ora, ora sin cesar.
Entra en el secreto de tu corazón, allí donde Dios habla con mayor suavidad y dulzura, y escucha su palabra. 
Deja que Él obre en tu vida, déjale modelarte, no temas ponerte en sus manos y abandonarte a su amor...

¡Buen camino hacia la Pascua!